Paleo desayunando en la cama

Lo reconozco, el título es un gancho malicioso (aunque creo que no me tengo que reprimir en usar esta palabra, que oye, ya se usaba antes de que hubiera el boom de la paleodiet, y que para mí, y sobre todo para este artículo, tiene otro sentido. Recordad: We ate paleo before it was cool“).

En principio no iba a tratar el tema del ayunar o no ayunar en el blog, así que me he decidido por hacerlo desde otra perspectiva, la antropológica, y viendo el ayuno más como una estrategia de salud a aplicar que una moda para perder peso o vete-tú-a-saber-qué.

Inicio con éste una serie de posts cuyo nexo es el uso del espacio en las diferentes actividades cotidianas. Bueno, así explicado no parece muy tentador. A ver. Me explico. En arqueología, acabamos olvidando muchas veces de lo que realmente nos interesa conocer. En mi caso, siempre he tenido predilección por modelos de asentamiento, o traduciendo, por cómo organizaban el “espacio de vida” nuestros ancestros (y no ancestros), dónde dormían, comían, jugaban (os acordáis de: Y los niños, ¿dónde juegan?), se aseaban, conseguían alimentos, materias primeras o elaboraban útiles. Un poco de cotidianidad.

La experiencia etnográfica es una gran fuente al la que acudir, un espejo donde reflejarse, tanto la mía como la de otros investigadores. Y es en base a ambas que surgen este tipo de reflexiones. Cuando tuve la oportunidad, me fijé en diferentes aspectos, como su cosmovisión, educación, alimentación, relación con su cuerpo, relaciones interpersonales, aunque también, a nivel material, cómo distribuyen a nivel espacial sus vidas. Dónde y por qué hacían determinada actividad, y por qué no en otro lugar, así como la relación que establece la gente con su espacio, tanto a nivel individual como colectivo.

Y es que los seres humanos necesitamos un espacio para todo. Aunque sea para no hacer nada.

En el caso del dormir, me parece muy curiosa la forma que tienen de concebir las áreas de dormitorio no exclusivamente para dormir (en artículos venideros ya hablaré de las dinámicas del sueño). Suele ser un espacio más personal y privado, donde ir a pensar, asearte, peinarte, comer restos, no querer ser molestado o simplemente no querer hablar.

El típico “Déjame en paz, me voy a mi cuarto” parece tomar sentido si lo vemos con luz evolutiva. No había pensado nunca en este sentido el cómo compartimentamos nuestra vida y nuestros lugares de residencia actualmente. No deja de perseguirse lo mismo, un espacio personal donde no sólo podamos dormir, porque de hecho, dormir puedes hacerlo en cualquier parte mínimamente condicionada.

Y lo que me resulta más interesante es que esta relación entre espacio dormitorio-espacio personal es, podríamos decir, casi universalmente detectada en los grupos de cazadores-recolectores actuales (y no c-r, aunque me centre más en ellos). La cama, el lecho, no deja de ser un espacio más simbólico que funcional, donde no se va sólo a dormir, sino que es, como decía, un lugar para estar contigo mismo. [Ah! Vivir en comunidad no implica tener que compartirlo todo :D]

Como indico en el título, desayunan en sus lechos.

Por lo general, en los días que se ha cazado y hay comida, el grupo come una vez al día juntos, en plan festín, compartiendo esa carne o pescado al final de la jornada, tanto al aire libre como bajo cubierto. Y si sobra, puede que se lo lleven con ellos al lecho, donde lo desayunan o lo comen cuando quieren, sin tener que compartirlo con el grupo.

Hadzabe hunters eating baobab fruit, Lake Eyasi, Tanzania.

Hadza comiendo el fruto del baobab.

Y llegamos al punto “crítico”. No, no siempre ayunan.

Muchas de las personas con las que comparto mis experiencias sobre la vida de cazadores-recolectores me preguntan ¿Y cuándo comen?”, “¿Ayunan?”, “¿Qué comen?”. Y mi respuesta corta, en base a lo que he visto, suele ser: comen cuando tienen hambre y tienen acceso a la comida; ayunan cuando no tienen acceso a la comida, están enfermos o no tienen hambre; y comen lo que pueden cazar, recolectar, haber cazado, haber recolectado y almacenado en la forma que sea.

Si la alargamos, pues os podría describir día a día en qué momento comen (si es que comen); podría enumerar la de veces que ayunan forzosamente aún queriendo comer, o que rompen intermitentemente sus ayunos con insectos, lo que van recolectando, mini bayas, miel, restos, carroñeos… ; y podría también describir las especies animales y vegetales que comen (carnes salvajes y/o en semi libertad, cero peces dependiendo de la zona a la que me refiera, huevos, raíces, insectos, miel, bayas, frutos del baobab, tuétanos… nada que un iluminado paleo no os haya podido decir ya).

No hay una pauta, la verdad, más allá de la estacionalidad, el elemento condicionante de su dieta. No podemos encontrar esos “patrones” de comportamiento con la comida que podemos tener en la actualidad. No hay reglas 16/8, pero puede darse el caso que coman después de 16h de ayuno. No hay ayunos depurativos de 5 días, pero podrían verse forzados a ello y hasta sobrepasarlo. Los Hadzabe, por ejemplo, si en la estación de lluvias pudiera comer algo más que fruta, tubérculos y miel, os aseguro que bien lo harían. O como ya os comenté, si tuvieran acceso ilimitado a la miel o a los babuínos, pues se cebarían también a base de miel y babuíno.

En un verdadero ayuno intermitente, el ayuno en sí es lo de menos. No se programa. No se planifica. No buscan equilibrio, ni rendimiento, ni comodidad. No se cubren macros. No es una condición deseada.

Con todo esto, y como siempre repito, no quiero decir que debamos dar rienda suelta a nuestros impulsos (y compulsiones) con la comida. No estoy justificando el desayunar al levantarse si hay comida disponible, ya que seamos sinceros, no hay casi ningún momento en el que estés en carencia de alimentos en tu vida diaria, a no ser que te vayas al monte a correr, andar o lo que sea que hagas allí.

Todo lo que os explico de cazadores-recolectores es solo un ejemplo de cómo nos comportaríamos en ambientes no controlados, en nuestro hábitat natural. De nuevo, no creo que la conclusión que vayáis a sacar de todo lo leído es que debáis ir a cazar un jabalí, y que ese periodo de caza sea el que os limite el periodo en ayuno o en alimentación. Va a ser tu ritmo de vida (por decirlo de un modo, laboral y personal) y tu ritmo circadiano el que lo va a marcar.

Quizás lo que debamos entender es que el ayuno intermitente es una herramienta más en la búsqueda y persecución de tu bienestar holístico y no tanto un fin en sí mismo.

Anuncios

2 comentarios

  1. Como siempre te digo, me encante leerte. Me encantan estos temas, sobre todo pensar en la sabiduría acumulada que se perdió después de tantos miles de años de experiencia como cazadores recolectores. Creo que pese a la ingeniería que supone la agricultura y la ganadería que nos convirtieron en lo que hoy somos, hay otra sabiduría de nuestro entorno que se perdió con la tecnología, y esa experiencia de miles de años es la que a mi como neófito en el tema me tiene intrigado. Espero que sigas escribiendo…

    1. Gracias Ángel! Me encanta leer comentarios como el tuyo. Esta sabiduría es muchas veces clave para entendernos, y silenciándola, desde luego, no vamos a ninguna parte!
      Un gran abrazo y gracias de nuevo!

¿Alguna sugerencia? ¡Deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crecer en familia

Revista para madres y padres: crianza, educación, psicología y salud.

CAMINS

espai d'educació viva

NutricioBlog - Diari de l'Albert

Nutrició basada en l'evidència, Fisiologia de l'exercici, Optimització, Apunts NHID i CAFD, Jo Quantificat… i molt més!

Energía y Feminidad

La energía femenina y la razón

La Ecocosmopolita

Nature. Movement. Life.

Mareta Meva...

Estilo de vida, maternidad y crianza

Fisioterapia y vida Paleo

To restore health, We have to go back to the future

The Blog of Author Tim Ferriss

Tim Ferriss's 4-Hour Workweek and Lifestyle Design Blog

Comer de verdad

Comer de verdad: Comida de verdad

A %d blogueros les gusta esto: